martes, 31 de mayo de 2011

Todo es cuestión de...suerte

El inspector de policía comienza a hilar argumentos que le hacen sospechar que el asesino es Chris, y aquí radica el quid de la película: la escena de apertura de la cinta nos muestra una pelota de tenis tocando la red, si cae de nuestro lado perdemos el punto, si cae del lado contrario es a nuestro favor, es decir, el papel del azar en la vida,  de esta forma un anillo que por el azar cae de uno de los lados de esa cancha que es la vida, permite por simple suerte, perfeccionar la coartada del asesino y lograr el crimen perfecto.



Con dos golpes de efecto afortunados, en forma de metáfora deportiva (uno al inicio de la película y otro para el desenlace), Woody Allen redondea esta película para hablarnos sobre la importancia de la suerte en la vida.

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